Se vende.
Cuatro paredes, ocho o dieciséis. No lo sé.
Una cocina. Un horno. Un fregadero. Un estropajo viejo.
Se vende.
Un salón. Dos butacas. Una mesa. Un sofá. Un televisor.
Un salón: setenta y un navidades y campanadas.
Un escritorio. Cuatro sillas. La mantilla de la abuela.
Un baño. Un bidé. Un lavabo. Un plato de ducha.
Pinzas del pelo de mamá. Papel higiénico a medio usar.
Un despacho. Una silla. Los libros de papá.
Un dormitorio. Una cama. Sábanas de ayer.
Dos macetas. Un patio interior. El eco de la sierra.
Un recibidor. Una lámpara. Una estantería.
Barricada.
Dos ventanas.
Aplausos para los sanitarios.
Dos ventanas.
Gritos de apoyo.
Se vende.
Varios cuadros. Un espejo. Belleza. Arrugas.
Se vende.
Una silla. Una mujer mayor. Una espera.
Se vende.
Estamos contigo.
Tenemos que hacer nuestro trabajo.
Un barrio.
Se vende.
Una vida.
Se vende.
¿Y esta quién es?
Se vende.
Cuatro paredes, ocho o dieciséis. No lo sé.
¿Color?
Blanco recién pintado, aunque no hemos podido disimular el gotelé.
Por Maricarmen.
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